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Cuevas del Drach

cuevas del Drach

Cuevas del Drach; una obra de arte hecha por la naturaleza

Descripción

Las Cuevas del Drach son un conjunto de cuatro grandes cavernas de origen kárstico situadas en el municipio de Manacor, cerca de la localidad de Porto Cristo, en el levante de la isla. El conjunto principal de cuevas tiene una longitud de 2400 m y alcanza una profundidad de 25. Sin embargo, recientes exploraciones han revelado que el conjunto total tendría más de 7 Km de longitud, aunque una parte importante serían tramos sumergidos.

Las cavernas principales reciben los nombres de Cova Negra, Cova Blanca, Cova de Lluís Salvador y Cova dels Francesos

En esta última se encuentra el lago Martel, que con 117 m de longitud, 30 de anchura y hasta 17 de profundidad es considerado uno de los mayores lagos subterráneos del mundo.

Aunque conocidas desde la antigüedad, las Cuevas del Drach saltaron a la fama a finales del siglo XIX, cuando fueron exploradas y cartografiadas de forma sistemática

Incluso aparecen citadas en el libro de Julio Verne Los Viajes de Clovis Dardentor (1895). En 1888 comenzaron las visitas públicas guiadas, y a principios del s.XX se convirtieron en uno de los principales reclamos de la incipiente industria turística de Mallorca.

En los años 20 se acometieron importantes trabajos de mejora de la accesibilidad, abriéndose la entrada actual en 1929

En 1931 se comenzaron a ofrecer conciertos en algunos de los días de visita y en 1935 se llevó a cabo la instalación de la iluminación eléctrica.

Además de la espectacularidad y de la belleza natural de las grutas el principal reclamo turístico es el concierto en el lago

Un cuarteto de cuerda a bordo de una barca interpreta varias piezas de música clásica mientras el juego de luces escenifica un amanecer en el lago.

barca en las Cuevas del Drach

Precio y horarios

Las Cuevas del Drach abren todos los días del año, con visitas de una hora de duración, desde las 11:00 hasta las 15:00 horas

Los tickets pueden adquirirse en la taquilla del mismo complejo, o a través de su página web.

Comprar entradas

  • El precio en taquilla es de 16€ para adulto y de 9€ para niños entre 2 y 12 años
  • Los bebés de menos de 2 años no necesitan ticket para acceder a las cuevas
  • El precio a través de la página web es algo inferior: 15€ para adultos y 8€ para niños

Aunque cada turno es de una hora, el recorrido dura algo menos, unos 40 minutos

A ello hay que añadir los 10 minutos del concierto en el lago con el espectáculo de luces Amanecer en el Lago. A continuación se puede cruzar el lago hasta la salida en una de las barcas, o seguir el camino a pie.

cuevas-del-drach-mapa-point
Desde Palma y tomando la autovía Ma-15, tardaremos unos 56 minutos en coche hasta las Cuevas del Drach

Cómo llegar a las Cuevas del Drach

Abrir ruta en GPS

Las Cuevas del Drach se encuentran junto a la localidad turística de Porto Cristo, en el municipio de Manacor, en el levante de Mallorca

Porto Cristo se halla a 12 Km de Manacor y a 65 de la capital, Palma. La ruta a seguir está perfectamente señalizada.

  • Desde Palma tenemos que tomar la Ma-15 en dirección a Manacor, y desde allí seguir las indicaciones hacia Porto Cristo y las Cuevas del Drach
  • Desde el noreste, en la zona de Capdepera y Artá, tomaremos la Ma-4023 y desde allí seguiremos camino hacia Porto Cristo
  • Si estamos en el sur de Mallorca nos dirigiremos primero hacia Portocolom y luego seguiremos las indicaciones hasta Porto Cristo

Si queremos llegar en transporte público hay dos líneas que tienen parada en la misma entrada de las cuevas



Cómo se formaron las Cuevas del Drach

Desde las primeras exploraciones sistemáticas de las Cuevas del Drach a finales del siglo XIX se han planteado diversas hipótesis sobre su origen geológico

La mayoría de estas hipótesis coinciden en que las cuevas se originaron por diferentes procesos de hundimiento del terreno, pero difieren en qué procesos geológicos o químicos causaron en primera instancia estos hundimientos y la erosión posterior que ha dado lugar a las cavernas que conocemos actualmente.

uno de los lagos de las Cuevas del drach

Después de sus primeras investigaciones Martel concluyó que el factor primordial había sido la erosión de origen marino

De hecho calificó las cuevas como de “caverna marina”, pero particularmente extensa. Descartó filtraciones procedentes del torrente de Llebrons, algo más al norte y que desemboca en el actual puerto deportivo, por la ausencia de evidencias de filtraciones desde la superficie.

En 1912 Jacques Maheu propuso por primera vez la hipótesis, desechada por Martel, de la acción de un río subterráneo como origen de las Cuevas del Drach

Para ello se basó en la existencia de estalagmitas actualmente sumergidas, y que por tanto debían existir antes de que el agua del mar penetrase en las cuevas. Sostenía que los lagos y cuevas eran el lecho de un antiguo río subterráneo.

Esta hipótesis, más o menos matizada, fue la más aceptada hasta los años 60. Según los autores se otorgaba mayor o menor importancia a la erosión sufrida por la intrusión de agua marina, por filtraciones desde niveles superiores, o por la presencia de conductos freáticos. 

No es hasta los años 70 cuando Joaquín Ginés y Ángel Ginés apuntan por vez primera un posible origen freático de las Cuevas del Drach

Sería en la zona de mezcla entre aguas dulces y saladas donde se habrían producido los derrumbamientos que habrían dado lugar a las cuevas. Los procesos de formación de estalagmitas habrían continuado luego, dando el aspecto que conocemos actualmente.

A pesar de las investigaciones realizadas sigue habiendo muchas dudas sobre el momento exacto y el mecanismo de formación de las Cuevas del Drach, y de otras cavidades semejantes del sur de Mallorca. Lo más probable es que se formasen durante el mioceno, pero al hallarse los restos originales sepultados por los derrumbes posteriores y no haberse podido acceder a esos estratos es difícil de precisar.

La hipótesis más completa sobre cómo se formaron las Cuevas del Drach implica varios pasos

Primeramente se formarían pequeñas cavidades por la disolución de las rocas calcáreas en los niveles freáticos, principalmente donde se mezclan aguas dulces y aguas salobres procedentes del mar. El aumento de tamaño de las pequeñas cavidades conduciría a derrumbamientos y mayores filtraciones. Sobre estos nuevos suelos se formarían estalagmitas que irían ocultando el suelo primigenio. La acción mecánica de las fluctuaciones de las aguas marinas contribuiría al modelado de las cuevas.

Todos estos procesos podrían haberse iniciado hace entre 5 y 11 millones de años pero haber seguido hace sólo 10.000, al final de la última glaciación

Investigaciones en cuevas kársticas del Caribe y el Pacífico, y en otras similares en Mallorca y Menorca, han ayudado a comprender algunos de los procesos involucrados, pero sigue sin haber una respuesta definitiva al origen de estas cavidades de tan singular belleza.

Las Cuevas del Drach en la historia

las Cuevas del Drach en la historia

Desde la prehistoria a la Edad Media

Las Cuevas del Drach fueron conocidas y utilizadas desde la prehistoria, como revelan ciertos hallazgos arqueológicos como fragmentos de cerámica indígena

Cerca de la entrada natural de la cueva (actualmente la salida del itinerario turístico) hay un corredor de construcción ciclópea que parece remontarse al final de la Edad del Bronce, entre 1000 y 1500 años a.C.

Los siguientes restos arqueológicos hallados en las Cuevas del Drach ya nos llevan a la época musulmana

Ya que hay numerosos restos de cerámica que indican que era habitual el acceso a las cuevas para el aprovisionamiento de agua.

Ya en el periodo cristiano, en 1338, aparece la que se cree es la primera referencia escrita a las Cuevas del Drach, pero no bajo este nombre, sino con el nombre de Sa Cova Vella (La Cueva Antigua)

El origen del nombre Coves del Drach permanece incierto y podría estar relacionado con la leyenda de un dragón que custodiaba un fabuloso tesoro en el interior de la cueva. Tal tipo de dragones son recurrentes en diferentes mitologías de todo el mundo, en concreto en Europa, y dentro de España especialmente en los territorios de habla catalana.

El documento en cuestión es una carta de Roger de Rovenach, gobernador de Mallorca. dirigida al alcalde de Manacor donde le comunica que un tal Bernat Gatell tiene permiso para realizar una incursión en una cueva del municipio, pero al mismo tiempo solicita se le informe de las actividades que realicen en la cueva. En esa época eran habituales las incursiones en cuevas en busca de tesoros y minerales. Lo excepcional del permiso explícito y el requerimiento de un informe posterior indicaría que se trataba de una incursión a una gran cueva, no a pequeñas cavernas que ya eran habitualmente exploradas en busca de tesoros.

Las Cuevas del Drach durante el Renacimiento

La primera aparición escrita del topónimo “Cova del Drac” se produce en la Història General del Regne de Mallorca, del sacerdote manacorí Joan Binimelis i Garcia

Completada en 1595, pero prácticamente inédita hasta el s.XX. Al hablar de Cala Manacor (donde se asienta la actual Porto Cristo) menciona que “al final de esta cala está la Cueva que llaman del Drac”.

En 1632, en el primer volumen de la Historia General del Reyno Balearico, de Juan Dameto, a la sazón nombrado cronista general por el Gran i General Consell, vuelven a aparecer las Cuevas del Drach: “Cala Manacor, con su atalaya, junto a la que está la cueva que llaman comúnmente del Drac”

Después de esto, en diferentes mapas del s.XVIII las cuevas aparecen mencionadas indirectamente. En el mapa del cardenal Despuig de 1784 se dice que “en su distrito [Manacor] se halla una cueva de muy digna y curiosa atención”. En la guía Viajes a las villas de Mallorca (Gerónimo de Berard, 1789) se menciona que junto a cala Manacor hay una “famosa cueva grande y de exquisitas petrificaciones regulares”.

Las Cuevas del Drach en el siglo XIX: primeras exploraciones

En 1878 se produce un incidente que daría popularidad a las Cuevas del Drach

Los excursionistas catalanes Josep Llorens i Riu y Salvador Riu i Font, acompañados de Joan Jaume Ballester, que años más tarde sería alcalde de Manacor, se adentraron en las cuevas con la pretensión de explorarlas. Sin embargo se extraviaron y tuvieron que ser rescatados por un grupo de locales dirigidos por Francesc Femenías, quien regentaba la fonda donde se alojaban los excursionistas catalanes.

Este incidente motivó una nueva excursión de la Asociación de Excursiones Catalana en 1880 (que también visitaría las Cuevas de Artá, entonces conocidas popularmente como Cova de l’Ermita)

Uno de los excursionistas volvería a ser Josep Llorens, que realizaría una detallada descripción de las grutas conocidas hasta ese momento. También detalla que la visita tuvo un coste de 100 reales (las cuevas se encuentran en una finca privada), que incluía servicio de guías y luces.

Sin embargo el primer intento riguroso de cartografiado de las Cuevas del Drach se había producido unas semanas antes

El archiduque Luís Salvador, que ya llevaba varios años residiendo largas temporadas en Mallorca, tenía un gran interés en la espeleología. Él mismo  fue socio de la Société de Spéléologie y llegó a publicar en la revista Spelunca varias notas sobre grutas de Baleares.

Coincidiendo con una estancia en Mallorca de su madre, la Gran Duquesa de Toscana, se organizó una visita a las Cuevas del Drach, en la que, entre otros, participó el entomólogo alemán Friedrich Will. A instancias del archiduque Will realizó una planimetría y una estratigrafía de las tres grandes cuevas conocidas hasta ese momento.

Para esta visita se adecuaron varios caminos en el interior de las cuevas. Pocos días después, el 23 de mayo, aprovechando dichos caminos se inauguraron las visitas públicas a las Cuevas del Drach con un precio de 2 reales por entrada, que como hemos dicho incluía servicio de guía e iluminación.

El alzamiento topográfico realizado por Friedrich Will fue publicado ese mismo año e incorporó las tres grandes cuevas conocidas en ese momento

Bautizadas como Cova Negra, Cova Blanca y Cova de Lluís Salvador, y también el Lago de la Gran Duquesa de Toscana. Así mismo incluía la presencia de una gran masa de agua más allá de ese lago, aunque en ese momento no pudo confirmarse su presencia. También se bautizaron pequeños elementos y formaciones geológicas presentes en las salas.

Este plano fue incluido también por el archiduque en el volumen 5 de su obra Die Balearen, un compendio enciclopédico del paisaje, flora, fauna y tradiciones de las Baleares del s.XIX. En 1885 se publicó el libro Álbum de las Cuevas de Artá y Manacor, de Sebastián Gay y Baltasar Champsaur, que incluye descripciones detalladas de las Cuevas de Artá y de las del Drach, así como grabados y el plano elaborado por Friedrich Will.

Estas obras contribuyeron a aumentar la popularidad de las Cuevas del Drach entre los viajeros europeos

El británico Charles William Wood visitó las Cuevas en 1886 a raíz de haber leído sobre ellas en Die Balearen y haber tenido un encuentro con el archiduque Luís Salvador. Dejó constancia de su visita en el libro Letters from Majorca, donde se recogen las cartas que envió a su hermana durante sus estancias en Mallorca.

En 1888 el viajero francés Gaston de Vuillier recorrió Mallorca durante el otoño, publicando ese mismo año su reportaje Voyage aux îles Baléares en el semanario sobre viajes y exploraciones Le Tour du Monde, ilustrado con grabados de gran calidad. En 1892 el fotógrafo y periodista también francés Edmond Cotteau, y también colaborador de Le Tour du Monde, realizó una de las primeras fotografías en las Cuevas del Drach.

Pero el gran impulso para la exploración e investigación sistemática de las Cuevas del Drach se produjo en 1896, con la primera campaña de Édouard Alfred Martel

Este abogado francés interesado por las ciencias naturales, la geografía y la exploración de las cavernas es considerado el fundador de la espeleología moderna. Fue el impulsor y fundador de la Société de Spéléologie, de la que ya hemos visto que fue socio el archiduque Luis Salvador.

Su amigo Gaston de Vuillier fue quien le habló de las Cuevas del Drach y lo puso en contacto con el archiduque para organizar la expedición para el estudio de las cuevas. Durante la primera exploración usando botes plegables pudieron cruzar el lago llamado entonces Miramar (como una de las residencias del Archiduque) y descubrieron salas hasta ese momento vírgenes y que son conocidas como Cueva de los Franceses.

Martel levantó una detallada cartografía de las cuevas a escala 1:2000, recogiendo además numerosos detalles sobre las mismas: cristales de las rocas, origen de las aguas, temperatura, etc. En ese momento postuló que el origen de las cuevas era marino.

Cuevas del Drach

Las Cuevas del Drach en el siglo XX: fama, turismo e investigaciones

En abril de 1901 Édouard Alfred Martel volvió a explorar las cuevas, además de otras cavidades cercanas, y también otras en la Sierra de Tramuntana

Añadió detalles a su cartografía original y se realizaron numerosas fotografías. A partir de esta segunda exploración matizó sus primeras conclusiones sobre la génesis de las cuevas. En su opinión, podría deberse al hundimiento de la costa de Porto Cristo, pero se habrían ampliado por la acción del mar. La amplia difusión de las obras de Martel sobre las Cuevas del Drach las popularizó a nivel mundial, convirtiéndolas en un importante reclamo turístico. 

Por la parte científica, en 1904 el biólogo rumano Émile Racovitza explora las cuevas en busca de fauna específica de las mismas

Como resultado de la recopilación de ejemplares pudo describir una nueva especie de crustáceo, el Typhlocirolana moraguesi (llamado así en honor de Ferran Moragues, entomólogo mallorquín que acompañó a Racovitza en sus exploraciones). Se trata de un crustáceo acuático y cavernícola endémico de las Baleares (se ha hallado en cuevas de Mallorca, Menorca, Cabrera y Dragonera).

En 1911 el botánico Jacques Maheu también exploró las cuevas de Manacor, financiado también por el archiduque Luis Salvador

Aunque se centró en las Cuevas del Hams, mejoró la topografía de las Cuevas del Drach elaborada por Martel y descubrió dos nuevas salas, desconocidas incluso para los guías del momento.

En 1905 se había fundado el Fomento del Turismo de Mallorca, una asociación privada dedicada al desarrollo económico del turismo en la isla

En 1927 se incorporó como vocal Juan Servera Camps, propietario de los terrenos bajo los que se hallan las Cuevas del Drach. Desde la entidad se promovió la mejora de las comunicaciones con Porto Cristo y se editaron folletos y álbumes fotográficos para promocionar las cuevas, entre otras actuaciones.

En la década de los años 20 se acometen obras de acondicionamiento, abriéndose la entrada actual en 1929

Por este nuevo acceso visitaron las Cuevas el infante Jaime de Borbón, segundo hijo del rey Alfonso XIII, y el general Primo de Rivera. En el transcurso de esta visita se ofreció el primer concierto desde una barca en el lago. En 1931 comenzaron a ofrecerse regularmente conciertos en las cuevas.

Diferentes estudios hidrográficos comenzados en 1922 establecen que el sistema de cavernas se halla conectado de algún modo con el mar. Nuevos estudios topográficos y de las rocas sugieren que el origen de las cuevas obedece a la acción de las aguas subterráneas, y no de las marinas. 

En los años 30 ya se organizaban excursiones en tren y autocar para la visita

En esos años, concretamente en 1935, se inaugura la instalación de iluminación eléctrica proyectada por el arquitecto, ingeniero y luminotécnico Carles Buïgas, autor, entre otros proyectos, de la iluminación de la Fuente de Montjuïc. Como parte del proyecto se incluye el llamado Amanecer en el Lago, comenzando también la celebración de los conciertos a cargo de un cuarteto de cuerda desde una barca. Da comienzo así la explotación comercial moderna de las Cuevas del Drach.

Durante la guerra civil y la posguerra la actividad turística y científica queda prácticamente paralizada, y apenas empieza a recuperarse a finales de los años 40

En los sucesivos booms turísticos de los años 60 y 80 apenas se realizan nuevos estudios en las Cuevas del Drach, pero los realizados serán de gran importancia.

A partir de 1991 equipos de espeleólogos locales se interesan de nuevo por las cuevas, y recuperan su estudio a la luz de los conocimientos más actuales sobre los relieves kársticos litorales

Así, se establece la importancia de los procesos de hundimiento en la formación de las cuevas de la zona de Porto Cristo (las del Drach y dels Hams).

También en esos años se desarrolla el espeleobuceo, por lo que se pueden llevar a cabo exploraciones subacuáticas de las Cuevas del Drach. En varias inmersiones realizadas en 1990 y 1991 se descubren más de 600 m de cuevas sumergidas, haciendo que el conjunto de cuevas tenga una longitud de 2400 m.

túneles en las Cuevas del Drach

Entre 2010 y 2015 se realizan campañas de exploración sistemática de las cavernas sumergidas, estableciéndose que la longitud total del sistema era de más de 6500 m

Finalmente, en 2018 se descubrió la galería que comunica las Cuevas del Drach con la cercana Cala Murta. De este modo el sistema de cuevas supera los 7 Km.

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